Himalaya y Karakorum 

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Himalaya y Karakorum

 

Las cordilleras del Himalaya y Karakorum concentran las cotas geográficas más altas de la tierra, catorce cumbres principales que superan la altura de los 8000 metros;  “para llegar a comprender la ascensión a un 8000 debemos entender que se acerca más a una experiencia espiritual que a un objetivo meramente deportivo” comenta Maurice Herzog (1919-2012), el primer alpinista en alcanzar una cumbre de 8000 metros, el Annapurna. El final del siglo XIX y el inicio del XX será un momento extraordinario para la exploración de estas cordilleras prácticamente desconocidas, pero no se alcanzará ninguna cota de 8000 metros hasta mediados de siglo XX; el 3 de junio de 1950 los alpinistas franceses Maurice Herzog y Louis Lachenal (1921- 1955)  alcanzaran la cumbre del Annapurna (8.091 metros), este sería el comienzo de una carrera por la “conquista” de las montañas más altas de la tierra que se desarrollaría durante catorce años, el Shisha Pagma se alcanzará en 2 de mayo de 1964 por un anónimo grupo de montañeros tibetanos y chinos.

Una vez realizadas todas las ascensiones comenzará la exploración de nuevas rutas, mucho más difíciles que las rutas normales de acceso a la montaña, y nuevas maneras de escalarla: en estilo alpino, sin oxígeno, en solitario o realizando una compleja travesía entre dos cumbres de 8000 metros. El gran innovador que amplía los límites del alpinismo es Reinhold Messner (1944- ), siendo el primero en subir en solitario un 8000, el Nanga Parbat; en demostrar la posibilidad de subir a un 8000 sin oxígeno, el Everest; en desarrollar el estilo alpino propuesto por Hermann Buhl (1924-1957) y Kurt Diemberger (1932- ) en la ascensión al Broad Peak 8.047 m; en ascender todas las cumbres principales de 8000 metros,….. A este genio le seguirá otro de los grandes alpinistas de todos los tiempos Jerry Kukuczka “Jurek” (1948-1989) que abrirá, en sus magníficas escaladas a los ochomiles, nuevas rutas de gran dificultad en estilo alpino, algunas en invierno (Dhaulagiri) y sin el uso de oxígeno. Ambos motivaron a generaciones posteriores al tener en cuenta nuevos planteamientos de ligereza, rapidez y renuncia al uso de oxígeno, posibilitando actividades significativas como la ascensión a la cara suroeste del Shisha Pagma 8.046m en 1982 por Doug Scott, Alex McIntyre y Roger Baxter Jones; la nueva ruta abierta a la impresionante y peligrosa pared sur del Annapurna 8.091 m por Enric Lucas y NilBohigaso la ascensión realizada por Tomaz Humar a los cuatromil metros verticales de la imponente cara sur del Dhaulagiri 8.167 m. en otoño de 1999.

El final del siglo XX y el inicio del XXI traerán nuevas maneras de exploración e interacción con estas montañas. El territorio lejano e inaccesible para los primeros exploradores y alpinistas, que apenas contaban con mapas topográficos fiables de los macizos donde se encontraban ubicadas las cimas de más de ochomil metros, se ha convertido en un lugar al que se puede acceder a través de la aplicación Google Earth https://earth.google.es/ que “te permite volar a cualquier lugar de la Tierra para ver imágenes de satélite, mapas, imágenes de relieve y edificios 3D o para explorar desde…”, incluso podemos observar a tiempo real el Everest (8.848 m) gracias a una webcam, ubicada en Kala Patar(5.643 m) una montaña situada justo frente al Everest, que alimentada con energía solar soporta temperaturas de -30º C y emplea una conexión inalámbrica para transmitir las imágenes a un laboratorio situado un poco más abajo, a 5.050 metros, y que se encarga de difundirlas a través de la red www.mylivestreams.com. Nuevas herramientas vinculadas a las TICs (Tecnologías de la Información y Comunicaciones) que han transformado la manera de relacionarnos y de difundir el conocimiento, posibilitando el acceso a una información que abre otras perspectivas a la hora de realizar una expedición con la intención de descubrir las distintas vías de acceso a una montaña, así como la exploración artística de un medio, como el fotográfico, que en la actualidad esta transmutando de una manera determinante hacia otro estado definido por la imagen digital y que transforma tanto su proceso de producción como su lenguaje , “la fotografía digital es consecuencia de una economía que privilegia la información como mercancía, los capitales opacos y las transacciones telemáticas invisibles. Tiene como material el lenguaje, los códigos y los algoritmos; comparte la sustancia del texto o del sonido y puede existir en sus mismas redes de difusión. Responde a un mundo acelerado, a la supremacía de la velocidad vertiginosa y a los requerimientos de la inmediatez y globalidad”[1]

Nunca el acceso a la imagen fue tan fácil e inmediato. Cámaras integradas en teléfonos posibilitan la toma de la imagen en cualquier momento y lugar, e instantes después puede observarse a miles de kilómetros de distancia. Cámaras de seguridad vigilan constantemente cada rincón de la ciudad, las vías de comunicación, y el campo. Cámaras integradas en satélites envían periódicamente una  información que oscila del tiempo meteorológico a la actividad nuclear en diversos puntos del planeta. La red alberga miles de millones de imágenes virtuales, desde imágenes privadas realizadas con webcam a imágenes panorámicas de la región del Khumbu con una resolución con la que pueden observarse los alpinistas atravesando el glacial del Khumbu y, ya como hormigas, en la base del acceso al collado sur para alcanzar la cumbre del Everest[2] por su ruta normal.

Desde el eslogan publicitario “Usted aprieta el botón, nosotros hacemos el resto”[3] la fotografía ha cambiado demasiado; la democratización se ha convertido en anarquía. “Las imágenes ya no son la representación del mundo, sino parte de él”[4]; ¿a qué esperamos los artistas para utilizarlas? Están ahí para ser reinterpretadas, para darles nuevos significados.“Muchos artistas son proclives a recolectar y seriar imágenes para llegar a lo que podría llamarse obra-colección, es decir, un conjunto de obras que unidas forman una colección con un propósito nuevo, diferente al inicial”[5].

La propuesta Himalaya y Karakorum, integrada por 14 imágenes digitales obtenidas a través de la aplicación Google Earth https://earth.google.es/, quiere poner de manifiesto las posibilidades y usos de las aplicaciones e imágenes científicas en el terreno artístico, basándose en las posibilidades técnicas y conceptuales que le otorga el desarrollo de una nueva forma de imagen, la imagen digital, y los nuevos medios de comunicación e información intrínsecos a ella. “La naturaleza de la imagen está trastocada. Hay que pensar ya en la física cuántica de la imagen”[6].

 

 

 

 

[1] Fontcuberta, Joan.La cámara de Pandora. Editorial Gustavo Gili. Barcelona. 2010. Pág. 12

 

[2] Esta imagen impresionante puede visualizarse en: https://s3.amazonaws.com/Gigapans/EBC_Pumori_050112_8bit_FLAT/EBC_Pumori_050112_8bit_FLAT.html  [20-02-2013]. Merece la pena visualizarla, se pueden ver alpinistas superando grietas y bloques de hielo del glacial del Khumbu, alpinistas diminutos accediendo al collado sur en hilera por la pared, así como los campos de altura montados en la pared  y el campo base a orillas del glacial del Khumbu. 

 

[3]Newhall, Beaumont Historia de la fotografía. Editorial Gustavo Gilli. Barcelona 2002.Pág. 127.

 

[4] Fontcuberta, Joan. Entrevista realizada por Bea Espejo en El Cultural. Diario El Mundo 21-02-2013. En http://www.elcultural.es/noticias/BUENOS_DIAS/4416/Joan_Fontcuberta [21-02-2013]

 

[5] Fontcuberta, Joan. Op cit.

 

[6] Fontcuberta, Joan. Op. Cit.